Impulsar agroindustria, turismo y transferencias monetarias, las propuestas de los expertos para una transición energética justa

• Un estudio realizado conjuntamente por DNP, CEPAL y la Agencia Francesa de Desarrollo muestran que en la agricultura, industria y turismo se concentrarían los esfuerzos para compensar la no dependencia del sector extractivo.

• De acuerdo con el Plan Energético Nacional 2020 – 2050, la oferta de energía primaria en Colombia está compuesta predominantemente por combustibles fósiles (carbón y petróleo), con una participación cercana al 77%.

• Este documento pretende contribuir al debate sobre las opciones de política pública disponibles en el tránsito hacia sociedades ambientalmente sostenibles.

• Los resultados y opiniones contenidas en las sesiones del Seminario de Economía y Desarrollo son de responsabilidad exclusiva de los autores y no comprometen la posición institucional del DNP.

Bogotá D.C. (@DNP_Colombia).- En una alianza entre el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), fueron presentados los resultados de los efectos de una economía baja en carbono en el mercado laboral y el sistema de seguridad y protección de Colombia.

“Este estudio que se ha desarrollado para poder determinar los elementos que nos permitan evaluar estos impactos es parte de la apuesta del DNP por generar estas discusiones de país sobre el cambio climático. Colombia tiene obligaciones muy serias con las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC por sus siglas en inglés) que nos permiten tomar decisiones para que se haga una transición energética de mediano y largo plazo”, indicó el director (e) del DNP, José Alejandro Herrera Lozano.

En la investigación se presentan los mecanismos de transmisión y posibles efectos de una política orientada hacia la transición de una economía dependiente de sectores extractivistas, por medio de una reducción en la producción de petróleo y carbón. En ese sentido, el subdirector de Estudios Macroeconómicos Sectoriales y de Regulación del DNP, Gustavo Hernández, explicó que la transición hacia una economía baja en carbono trae como consecuencia un cambio estructural para la economía, que afectan la forma de producción y, por ende, el empleo y la generación del ingreso de las personas.

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